Con el socialista Sánchez ni a cobrar la lotería.
Hace muy bien Isabel Díaz Ayuso en plantar al marido de Begoña.
No tiene lógica pastelear con un paisano que miente más que habla, incumple sus promesas y te insulta hasta desde Bruselas; máxime cuando tu partido exige su dimisión por corrupto.
Sánchez es una una amenaza para el orden constitucional, la unidad de la Patria, nuestra democracia, la memoria de las víctimas del terrorismo y la propia economía española.
Y con un personaje así, la única actitud políticamente coherente, es ir al choque y trabajar para echarlo del poder.
Titula ‘El País’, diario sanchista por excelencia y al que le va el sueldo en ello, que Feijóo comprende ‘las motivaciones’ de Ayuso, aunque mantiene que es un error.
¿Pero que ‘error’ ni que ni niño muerto?
Esas citas en La Moncloa con el ‘Nº-1’ de la trama Koldo-Ábalos-Aldama tendrían un pase si a través de ellas los dirigentes del PP pudieran frenar el cuponazo catalán o la liberación temprana de asesinos etarras.
Pero no es el caso, porque Sánchez va a lo suyo y no cederá un milímetro.
El objetivo del marido de Begoña no es otro que encontrar presidentes autonómicos que acepten sus enjuagues con los separatistas de ERC.
Se trata de camelar a alguno con pocas luces, para que suscriba la insolidaria financiación singular de Cataluña a cambio de recibir más recursos del Estado.
La maniobra es tan grosera que ningún dirigente popular tendría que haber participado en ella
Esas reuniones están diseñadas como un ‘besamanos’, con minuto de gloria en RTVE y resto de ‘Brunete Pedrete’ para el socialista.
No creo que en Génova 13, sede central del PP, sean tan obtusos como para no darse cuenta, pero les puede el afán por parecer ‘institucionales’, ‘responsables’, ‘dialogantes' y ‘constructivos’.
Eso y cierto complejo de inferioridad ante la izquierda y el nacionalismo periférico.
Cuesta creer que con lo que ha llovido y vemos cada día, sigan algunos creyendo que existe un PSOE bueno o sensato y que pueden arañar votos en ese basurero.
Ayuso deja con dos palmos de narices a Sánchez y carga contra él con ferocidad porque puede.
Y ese gesto agiganta su figura entre la inmensa mayoría de los madrileños y todos los españoles ávidos de alternativa.
Como enumera ella, a diferencia de Sánchez, tiene unos Presupuestos aprobados en la Comunidad de Madrid; a diferencia de Sánchez, acude siempre al Debate del estado de la región; a diferencia de Sánchez, que no ha ganado las elecciones y se mantiene sostenido por proetarras y golpistas, cuenta con mayoría absoluta; a diferencia de Sánchez, que ha cambiado ya 44 veces de ministros, tiene un gobierno estable; a diferencia de Sánchez, investigado ya como Nº-1 de una tentacular trama de corrupción, está limpia de polvo y paja y su novio no va a la Puerta del Sol a hacer negocios, a diferencia de Begoña.
Ayuso hace bien en plantar a Sánchez.
Ella se lo puede permitir y nosotros lo aplaudimos.